En mi trabajo siempre he buscado una idea de abstracción que no persiga la eliminación de los contenidos, ni su simplificación, sino exactamente lo opuesto, es decir, su multiplicación.

He ido evolucionando, siempre dentro del ámbito de lo pictórico, de lo representativo a lo abstracto y de ahí a la pintura pura entendida como superficie, principio y fin.

Me interesa el pulso, la tensión, la vitalidad del espacio pictórico. Me interesan las imágenes que no conozco frente a las imágenes que llevo dentro. Imágenes que hablen de la lentitud y de la detención en el tiempo.

Rubén Rodrigo Silguero