Los trabajos de Rebecca Uliczka (Berlín, 1985), fotógrafa criada en México, reflejan vivencias personales influenciadas por el dialogo y choque entre sus raíces culturales. Su obra plasma la confrontación entre lo terrenal y lo espiritual, lo material y lo carnal, la religión, creencias, cultura y costumbres – las sociedades que las practican y el tiempo en el que son vividos.

Presenta en FAC una selección de la serie fotográfica La Divina Comedia, un homenaje a las historias que nos rodean, que nos definen y nos identifican. En ella vemos los elementos básicos que componen una memoria (la noción de serialidad, la subjetividad narrativa y las alusiones simbólicas) destiladas en unas imágenes que son inseparables a la biografía y a los temas recurrentes de la artista, y compuestos, en su conjunto, con una cierta belleza escondida en la formalidad geométrica de la serie.

La referencia a la obra de Dante no se limita únicamente al viaje que hace el sujeto de las imágenes a través de un edificio transformado y tergiversado por el artificio de sus iconos, sino que une elementos íntimos que componen un sujeto con la épica y universalidad de los mecanismos de la Historia en los que este sujeto se encuentra (iconografía religiosa, decadencia, ambigüedad simbólica). El contraste entre la arquitectura (estática y nítida) y el cuerpo (fluido e indefinido), nos habla de esa dicotomía presente en los orígenes de la autora: por ejemplo el multiculturalismo europeo y latinoamericano, la transformación de sus creencias con respecto al entorno o el sentido de ética transmitido a través de varias tradiciones literarias.

No resulta, por tanto, sorprendente que el conjunto de estas imágenes, dispuestas a manera de serie, funcione como elementos poéticos que se mueven entre un viaje evidente por un espacio definido y al mismo tiempo por uno subyacente a través de su propia identidad. El conjunto de imágenes constituye pues, la construcción de esa identidad. Las religiones son historias que definen y codifican los grupos sociales. En este caso nos encontramos a nivel representativo, ante una indagación acerca de la historia particular que define al sujeto, y además nos encontramos ante una indagación acerca de una identidad fluida y cambiante, una identidad no acabada, un proceso que se constituye –que se va constituyendo–a través del acto narrativo.

Rebecca Uliczka