Seres Imaginarios #7, 2018

Tinta sobre papel fabriano

Serie Seres Imaginarios

Utilizo la figuración como vehículo para dar rienda suelta a mi imaginario y mis obsesiones; la literatura, el cine, el cómic, los códigos apropiacionistas del surrealismo, el arte conceptual o la publicidad. Casi todas mis obras han intentado ser un reflejo de la condición humana. Suelen tener cierta tendencia política y siempre supone una crítica implícita a toda la sociedad que nos rodea. No entiendo el mundo del arte sin un punto de crítica y rebeldía ya sea hacia las guerras, la destrucción de la naturaleza o la misma condición humana, pero siempre desde un punto de vista lúdico e irónico.

Óscar Seco, lúcido y mordaz, creador insaciable de mundos mitológicos y catastróficos, presenta en el Gabinete de Resistencia uno de sus últimos trabajos donde, de nuevo, nos brinda otro de sus particulares imaginarios. La historia, el icono o la anécdota son elevados por los pinceles o lápices de Seco quien, parece hacernos recordar esos versos del Fausto de Goethe: “Siente, desde el fondo del corazón, lo grande, lo monstruoso”.

Desde una obra figurativa muy personal suele cuestionar y criticar la realidad política o social actual, este mundo doliente en el que vivimos y que seguimos construyendo, o más destruyendo. Sin duda, estamos ante uno de los mejores cronistas de la actualidad, en cuyas obras, así como en su impresionante estudio, el espectador puede perderse en infinitas (y en su mayoría siniestras) historias.

Óscar Seco