El trabajo de Nuria Rodríguez parte de la idea de colección para reflexionar sobre la memoria involuntaria o la memoria consciente, sobre el inventario simbólico e instrumental que hemos sido capaces de crear y articular y, cómo en numerosas ocasiones, esa definición de lo humano, descarta y oculta las aportaciones realizadas por las mujeres a lo largo de la historia. En sus instalaciones, audiovisuales, dibujos o pinturas recurre a series donde entremezcla el mundo que le rodea, reflexiones sobre el lenguaje y ciertos recorridos autobiográficos donde introduce la ficción.

A Rodríguez le interesa la taxonomía como ciencia de la clasificación y sus acciones; por ello, descubrir, encontrar, nombrar, categorizar y clasificar, son parte fundamental de su quehacer creativo. Como evidencia la selección que presenta en el Gabinete de Resistencia, perteneciente a la serie Historia natural, es una artista que recolecta hallazgos sorprendentes, azarosos, para integrarlos posteriormente en sus complejos proyectos multidisciplinares. Sus cuadernos de notas funden imágenes científicas o documentales, propias de antiguos gabinetes de maravillas, con otras de su fecunda imaginación, donde tiene cabida lo más frío y lo más cálido. Todo lo real interesa, al igual que todo lo ficticio, porque estos materiales se yuxtaponen y relacionan en pinturas al óleo y en instalaciones donde los objetos adquieren significados nuevos.

Nuria Rodríguez