Serafines y Luciferes, 2014

Cerámica, madera y luz solar

Quemados con luz solar y con sus pensamientos grabados en cerámica de Tonalá están los personajes; Aylin como Hamsa o Mano de Fátima y las redondillas de Sor Juana “Hacedlas cual las Buscáis”; Adriana con una estructura mental, histórica, que aún sacada de Oriente Medio ahora es ya un ojo de Dios y “Quien no se aventura no pasa la Mar” ; Goethe con sus pies que son los de Buda y un dicho, “Sólo los guajolotes mueren la víspera” y Nico con una de las estructuras arquitectónicas de esos espacios con los que él trabaja y en el que Octavio Paz dentro de su obra Poesías resuelve con “el mundo cede y se desploma”.

¿Un arte perdido el arte de la dialéctica?

La integración del plato como arte en su entorno, un arte que no se abstrae de sus actividades diarias. Y que aquí se crea para solicitar una conversación entre hombres educados. Durante la comida se puede ya leer lo escrito y se revela poco a poco el dibujo del centro, el símbolo de la circularidad de la vida.

Serafines y Luciferes es una obra realizada en Guadalajara (México) en el año 2014.

Clara Carvajal