Artificios #5, 2016

Fotografía lenticular

Serie Artificios

Paco Barragán destaca que Chus García-Fraile es “una artista que desde los inicios se ha sentido muy cómoda saltando del dibujo y la pintura a la fotografía y el vídeo, la escultura y la instalación o retornar a una práctica más básica pero no menos fascinante como el dibujo a carboncillo.  Este enfoque interdisciplinario que ha caracterizado su práctica artística siempre ha estado en función de un discurso conceptual que, básicamente, podríamos resumir en torno a los siguientes binomios: lo íntimo versus lo público, lo natural versus lo construido, lo mitológico versus lo cotidiano, esto es, la naturaleza versus la cultura”.

El origen de los fuegos artificiales está relacionado con el uso de la pólvora como arma de guerra, si bien devinieron en espectáculo complementario a festejos, fiestas y celebraciones.

Habría que preguntarse por las relaciones etimológicas que la palabra “artificial” establece con “artificio” y “artificiero”. Artificio es el “ingenio o habilidad con que está hecho algo” y también “disimulo, cautela, doblez”, lo que parece avisarnos de la traición que toda representación contiene. Artificiero es igualmente el técnico en explosivos como el pirotécnico. El “fuego de artificio” es el simulacro del “fuego real” , un “fuego real” que en las sociedades desarrolladas se construye como una imagen informativa que en su mediación tecnológica es asimismo un artificio.

Dos realidades en un mundo cada vez más polarizado; “la guerra” y “la fiesta”. Esta serie pretende, mediante el efecto de la técnica lenticular, buscar analogías de planos visuales: composición y cromatismo mediante la confrontación de imágenes de fuegos artificiales en un cielo nocturno con planos de bombardeos nocturnos.

Chus García-Fraile